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¿Qué les permite a los profesionales del diseño lograr resultados tan impecables capaces de mejorar tu estilo de vida? Bueno, precisamente estudiar tus espacios desde lo más mínimo de la composición espacial, en este caso hablamos de los elementos del diseño de interior.
Los objetos que se seleccionan para colocar en un espacio y la habilidad para combinarlos de la manera adecuada son claves para poder hacer posible la correcta armonización de un espacio.
Estos elementos del diseño interior son:
Líneas: En el diseño interior las líneas son las que definen el espacio, pues responde al recorrido que hacemos con la vista.
Estas pueden ser horizontales, verticales, angulares o curvas, y según su utilización podemos provocar movimiento, altura, energía, relajación.
Color: Es uno de los elementos más relevantes en un diseño, siendo uno de los detonantes emocionales más comunes y a pesar de las preferencias de cada persona, la respuesta emocional a los mismos es universal en las diferentes culturas.
Un ejemplo sencillo de esto, es que los tonos claros dan la sensación de habitaciones más amplias, mientras que los oscuros lo reducen.
Formas: Esta es una configuración tridimensional de los objetos, que nos permite percibirlo desde distintos ángulos. Las formas vienen marcadas por la silueta de los objetos.
El triángulo transmite efectividad y agresividad. El cuadrado sugiere estabilidad, armonía, fuerza. Por último, el círculo indica unidad, concentración y atrae las miradas hacia el centro de la figura.
Texturas: Estas son características de la superficie de un objeto, se perciben a través del tacto y de la vista. Se puede jugar con diferentes o en su defecto usar una misma textura variando los colores que se utilizan.
Espacio: Se trata de aquel a intervenir, creado por la composición arquitectónica que le envuelve. Lo delimitan muros, pisos, techos y mobiliarios. Jugar con las características dadas por el mismo permitirá sacar el mayor provecho.
Luz: La cantidad, calidad y color de la luz afecta la forma en que apreciamos nuestro entorno. Es por esto que es tan importante complementar la luz natural con la artificial.